La industria PYME pide políticas competitivas

Tras haber sido uno de los motores del crecimiento iniciado en 2003, desde hace al menos tres años y por diferentes motivos, la industria viene perdiendo competitividad. Para revertir esta situación, industriales PYMES de todo el país se reunieron en el Día de la Industria a discutir las bases de un modelo industrial competitivo e innovador, que recupere la capacidad exportadora. Menos presión fiscal, más financiamiento, mejor infraestructura e impulso a la inversión fueron algunos de los ejes planteados.

Si hay una certeza que muestra la experiencia en los países más avanzados, es que el proceso de industrialización es el aspecto más dinámico del desarrollo. Por eso, y con el foco puesto en la agenda 2016, empresarios de todo el país aprovecharon la tradicional conmemoración del Día de la Industria que realiza CAME para discutir las bases de un programa de competitividad para las pequeñas y medianas industrias.  “Un verdadero salto en la competitividad requiere ampliar la frontera tecnológica del país y achicar la brecha que lo separa tecnológicamente del resto del mundo”, coincidieron los industriales presentes, tras presentar una serie de propuestas para impulsar no sólo la inversión productiva sino para mejorar la calidad de la inversión, “que es una deuda pendiente”. Los ejes planteados fueron: bajar la presión fiscal y avanzar hacia un sistema tributario con perfil productivo; incrementar el crédito productivo a las PYMES y controlar los sesgos en su asignación; mejorar la infraestructura vial para bajar los costos de transporte del productor del interior; aumentar la oferta energética y garantizar su abastecimiento a precios competitivos; mejorar la inserción internacional del país; promover proyectos innovadores; controlar los costos ocultos que reducen la productividad del empresario; y ampliar la frontera tecnológica apuntalando la inversión en tecnología de punta. Coyuntura El planteo no fue casual. La industria, y especialmente la industria PYME, atraviesa una coyuntura compleja, acumulando 24 meses de caídas consecutivas en su producción. A eso se suma el menor crecimiento mundial, las devaluaciones en países como Brasil y China y el menor crecimiento del principal socio del Mercosur. Pero a pesar de -con cierta dosis de optimismo-, los más de 500 industriales PYMES presentes coincidieron en que el próximo gobierno deberá trabajar en recuperar la competitividad estructural de la industria y prepararla para iniciar un nuevo ciclo de crecimiento. Para eso recordaron que entre 2003 y

2013 nacieron en la Argentina 17.798 empresas manufactureras, de las cuales el 95,3% fueron PYMES (datos del Ministerio de Trabajo). Si bien se estima que en 2013 y 2014 cerraron más de 1000 industrias, “eso puede revertirse rápidamente si se atienden las cuestiones planteadas”, aseguran los industriales.

Las tres etapas de la industria “La industria Argentina ha pasado por tres

etapas: una de industrialización del ’65 al ’75, seguida por una etapa de fragmentación de la industria que duró hasta el 2003, y una posterior reindustrialización. Sin embargo, los últimos tres años entramos en una etapa de amesetamiento”. Los industriales PYMES coincidieron en definir como positivo el ciclo iniciado a partir de 2003, pero plantearon la necesidad urgente de reimpulsarlo para que no se pierdan los avances alcanzados y poder pensar en una Argentina con un desarrollo industrial fuerte.